El responsable de Relaciones Internacionales de la Fundación Barbechando, Santiago Ricca, analizó en CIUDAD TV el impacto del acuerdo Mercosur–Unión Europea, el debate por la ley de semillas y el trabajo que realizan con legisladores nacionales para acercar información técnica sobre el sector agropecuario. Además, destacó su visita a Chaco y el intercambio con productores y sociedades rurales.

El responsable de Relaciones Internacionales de la Fundación Barbechando, Santiago Ricca, visitó la provincia del Chaco en el marco de jornadas vinculadas al programa “Chaco se potencia con el agro”, donde mantuvo encuentros con productores y sociedades rurales para abordar el acuerdo Mercosur–Unión Europea, el debate por la ley de semillas y el trabajo legislativo vinculado al sector agropecuario.

Ricca recordó que la fundación surgió en 2008, tras el conflicto por la Resolución 125, cuando un grupo de productores decidió sostener un vínculo permanente con el Congreso de la Nación para seguir de cerca las iniciativas que impactan sobre el agro.

“Barbechando nace allá por el 2008 con la 125. Varios de los productores que cortaron la calle y fueron al Congreso dijeron: ‘Esto lo tenemos que seguir haciendo porque no sabemos si mañana puede volver una ley que afecte al agro’”, relató.

Según explicó, la organización se institucionalizó en 2011 y desde entonces trabaja en el vínculo con legisladores nacionales para acercar información técnica y sectorial. “Siempre decimos que los legisladores vinculados directamente al agro nunca han superado los 20. Entonces, si nosotros queremos defender al agro o promover leyes, siempre se necesita mayoría. Nuestro trabajo está en dialogar también con legisladores urbanos o que no conocen el sector”, señaló.

Ricca indicó que parte de esa tarea consiste en organizar jornadas informativas para que los representantes legislativos comprendan el impacto que determinadas normas pueden tener sobre las economías regionales y la producción. “Lo que les mostramos es la importancia del agro para su provincia y para la Argentina, para que al momento de votar leyes sepan el impacto que tienen”, sostuvo.

Ley de semillas y debate legislativo

Uno de los temas abordados durante la entrevista fue la discusión en torno a la ley de semillas, cuyo tratamiento volvió a escena a partir de acuerdos internacionales y modificaciones vinculadas a derechos de propiedad intelectual.

Ricca recordó que el último intento de actualización legislativa ocurrió en 2018, aunque no prosperó. “Ingresaron desde 2018 a la fecha varios proyectos para modificar la ley de semillas, algunos con más regulación y otros menos, dependiendo de la ideología de quien lo presentaba”, indicó.

En ese marco, explicó que el tema volvió a cobrar impulso a partir de acuerdos internacionales que contemplan compromisos legislativos sobre propiedad intelectual y regalías. Sin embargo, aclaró que desde la fundación no fijan posiciones cerradas sobre las distintas alternativas.

“Nosotros no tomamos postura por sí o por no de ninguna de estas vías, pero sí analizamos el impacto de aprobarlas. Nuestro trabajo es transmitir información a los legisladores sobre las posibilidades de modificar la ley de semillas y sus consecuencias”, afirmó.

También señaló que uno de los puntos centrales del debate es el denominado “uso propio” de semillas, actualmente permitido, y cómo podría mantenerse ante eventuales cambios regulatorios. “Son temas que tienen un impacto a largo plazo y hay que intentar informarse lo mayor posible antes de tomar una decisión”, remarcó.

El acuerdo Mercosur–Unión Europea, eje de las charlas en Chaco

Durante su paso por la provincia, Ricca participó de encuentros en la Sociedad Rural de General San Martín y en Villa Ángela, donde el foco estuvo puesto en el acuerdo Mercosur–Unión Europea, que volvió al centro del debate luego de que el Parlamento Europeo resolviera someterlo a una revisión legal.

“El objetivo de la charla fue contar un poco qué pasó con el acuerdo, por qué tardó 30 años y qué oportunidades abre”, explicó.

El referente de Barbechando consideró que la implementación gradual del convenio puede representar una oportunidad para productores del interior, especialmente en sectores como la apicultura, la ganadería y la agricultura.

“Esto es una muy buena oportunidad que se abre. El acuerdo empezó el 1 de mayo y es incremental: el primer año se abren pequeños cupos y bajan algunos aranceles, pero en cinco años esos cupos se multiplican”, indicó.

En ese sentido, puso como ejemplo la exportación de miel y huevos, y señaló que las provincias también pueden proyectar estrategias de inserción internacional. “Lo que pasó en Entre Ríos con la miel o con los huevos puede aprovecharse también desde Chaco. Hay una necesidad de planificar y trabajar con sociedades rurales, cooperativas y ministerios de Producción”, expresó.

Ricca también remarcó la necesidad de pensar políticas públicas de largo plazo. “Hay cosas del acuerdo que recién se van a terminar de implementar en 2041. Esto excede gobiernos nacionales y provinciales. Pensar políticas a largo plazo es algo de lo que hace mucho no se habla en Argentina”, afirmó.

Sobre su visita a la provincia, el dirigente destacó el vínculo con productores y el potencial del territorio chaqueño. “Muy sorprendido por la calidad de los productores y de las instituciones. Conocí poco, pero Chaco tiene un potencial enorme que ya está en marcha”, concluyó.

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