El INDEC dio a conocer este jueves la medición de la inflación correspondiente al mes de agosto, del 1,7%, la más baja de los últimos 14 meses según los reportes del organismo de estadísticas y censos.

Este leve descenso tras el salto que dio en julio fue analizado en los estudios de CIUDAD TV, por el economista Cristian Ocampo, quien aseguró que “no deja de ser un número alto, es un número altísimo cuando se mira inflaciones normales en la región”. “Creo que el Gobierno puede estar festejando, pero no es lo que quisiera y ya no dispone de las herramientas que aplicó para llegar a este momento”, sostuvo.

Se refirió a la situación del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y a la exposición del directorio en el Senado de la Nación “del informe y los fundamentos económicos que dieron para la reforma”. “Todo lo que se propone ya todos lo hicimos porque el eje fundamental de la reforma o el eje central del gobierno para todas sus acciones es la inflación, el combate a la inflación. Una inflación, como decimos, del 1.7% sigue siendo alta”, acentuó Ocampo. 

Aseguró que “hay un concepto dogmático, ideológico de este Gobierno, de que la inflación tiene una sola causa que es la monetaria; es decir, la teoría de Friedman. Y esto no es así, queda demostrado que no es así”. Y apuntó que “la garantía hacia la que recurre este gobierno como única vía de solución a su problema es el financiamiento externa”.

Trazó el hipotético caso de un cambio de gobierno y una pelea entre Axel Kicillof con los capitales externos y consideró que “en este esquema de desfinanciamiento, la única forma de mantener una línea de gobierno y con déficit fiscal, como lo tiene Japón, tiene Italia, Estados Unidos, es con financiamiento externo. Lo que tenés que lograr es transmitir credibilidad hacia afuera de que los capitales que te vayan prestando van a ser devuelto y que tenés medianamente una economía saneada y que no estás peleado con el capital en el mundo”.

Frente a esta teoría, opinó que “es muy raro” y fueron “poco convincentes”  las explicaciones y la reforma del Banco Central, planteando como “único eje de fundamento la inflación. Y por supuesto, todos sabemos que la inflación es mala. Ahora, que eso lleve y conlleve como único fundamento a hacer una reforma de un banco central que lo corregiste sin reforma no tiene no tiene mucho sentido”.

“Me quiero quedar con tapar algo que estuvo mal hecho, que es lo del oro y darle un certificado de garantía a los capitales externos que te que están prestando y que el año que viene te tienen que prestar mucha plata porque hay mucho vencimiento”, afirmó.

Reiteró que “la inflación es un problema mucho más integral, no es un problema monetario, es un problema hoy en Argentina de escasez de producción. ¿Por qué? Porque no tenés suficiente. Si vos tuvieras más bienes en el mercado, los precios tenderían a caer. Pero para que vos tengas más bienes en el mercado, tenés que tener más empresas produciendo. Para que tengas más empresas produciendo, tenés que ayudar a esa empresa desde lo fiscal, desde lo monetario con un con crédito a tasas baratas, cosa que no ocurrió y justamente todo lo contrario”, sostuvo y señaló al problema del endeudamiento familiar producto de las tasas altas y de haberse financiado con crédito que hoy no pueden pagar. Porque el Estado lo que hizo al desregular los precios de los servicios básicamente fue trasladar el déficit del Estado al déficit de la familia. Eso es clarito y lineal”.

Advirtió que el endeudamiento familiar hoy “puede llevar a problemas mayores porque hay un límite a lo social, hay una pérdida de poder adquisitivo”. Y aseguró que en una comparación salarial entre 2023 y la actualidad se perdieron “12 días de poder de compra. La gente no llega a fin de mes. Es ese el motivo, pérdida de 40% del poder adquisitivo y eso es grave y no hay reacción del gobierno”. 

Planteó que en el supuesto de sancionarse “mañana” la reforma al Banco Central no habría beneficios al común de las personas. “Vas a tener un banco central más restrictivo, sin capacidad de acción, porque le quitan todas las capacidades de acción y reacción ante los problemas de índole económico. Quitan esa función de promover el desarrollo económico”.

“Las consecuencias la tiene el nivel de endeudamiento de la familia, la pérdida de poder adquisitivo, el cierre de las empresas, el desempleo, se conoció de vuelta un dato de desempleo en el país de 6.500 personas nuevamente sin empleo. La situación es compleja”, advirtió.

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