El presidente del Concejo Municipal de Resistencia aseguró que el Municipio trabaja en nueve frentes en la zona del ex Campo de Tiro para mejorar el escurrimiento del agua y alertó sobre el impacto de las lluvias en Brasil y Paraguay. También reclamó responsabilidad en el manejo de los residuos y defendió la discusión del proyecto urbanístico de Costa Norte, cuestionado por sectores de la oposición.
El presidente del Concejo Municipal de Resistencia, Alejandro Aradas, advirtió sobre el avance del agua en la región por las intensas lluvias registradas en Brasil y Paraguay y sostuvo que la ciudad deberá afrontar una crecida del río Paraná sin posibilidad de regular su nivel mediante represas propias. En declaraciones a CIUDAD TV, detalló los trabajos preventivos que lleva adelante el Municipio ante el fenómeno de El Niño y se refirió a la controversia por un proyecto de desarrollo inmobiliario en la ribera del río Negro.
Aradas señaló que el Municipio trabaja desde hace varios meses en la limpieza de desagües, la profundización de lagunas y la construcción de nuevos conductos para mejorar el escurrimiento del agua. Entre los sectores que requieren mayor intervención mencionó la zona del ex Campo de Tiro, donde —según explicó— se ejecutan nueve frentes de trabajo para resolver problemas vinculados con las pendientes y el drenaje.
“Había que entregar las viviendas con los desagües correspondientes porque hoy tenemos que subsanar ese problema”, afirmó, al cuestionar la planificación de urbanizaciones realizadas durante gestiones anteriores en terrenos que describió como zonas bajas, antiguamente ocupadas por cañadas.
El titular del Concejo sostuvo que las tareas no se limitan a ese sector, sino que también abarcan áreas próximas a las lagunas y sectores atravesados por el río Negro y el riacho Ojeda, en la zona norte de la ciudad.
La crecida y el riesgo de inundaciones
Aradas manifestó su preocupación por la magnitud de las precipitaciones registradas en los últimos días en el sur de Brasil y Paraguay, cuyo impacto se trasladará aguas abajo hacia el área metropolitana de Resistencia y distintos sectores costeros de la provincia.
“Nosotros acá vamos a tener que afrontar toda esa agua que se viene”, advirtió. En ese sentido, comparó la situación con la de las represas de Yacyretá e Itaipú, que cuentan con mecanismos para regular el caudal mediante la operación de sus compuertas.
El funcionario mencionó que la crecida ya comenzaba a sentirse en sectores como Isla del Cerrito, Antequera y la zona del Náutico, donde señaló que había personas evacuadas. También alertó sobre la posibilidad de que, ante el avance del río, deban cerrarse temporalmente los pasos de conexión del río Negro con el Paraná y del canal de la Soberanía con ese curso de agua.
En ese escenario, explicó, sería necesario implementar un sistema de bombeo para evacuar las precipitaciones que queden acumuladas del lado interno de las defensas.
“La complicación va a ser las lluvias y el agua que va a quedar de este lado de ese bloqueo temporario que vamos a tener que hacer”, sostuvo.
El presidente del Concejo destacó la preparación del Municipio y la colaboración de la Provincia con los gobiernos locales del área metropolitana, aunque remarcó que la evolución del fenómeno dependerá también de la intensidad de las precipitaciones y del comportamiento de los cursos de agua.
El reclamo por la basura en los desagües
Aradas también apuntó contra la acumulación de residuos en cunetas y desagües a cielo abierto, una situación que, según afirmó, puede agravar los anegamientos durante las lluvias.
“Nosotros estuvimos ayer en la limpieza de un barrio y el 80% sacamos botellas plásticas, bolsas enteras de residuos de las distintas cunetas”, relató.
El funcionario sostuvo que los canales limpiados vuelven a ensuciarse por la conducta de algunos vecinos y advirtió que la obstrucción de los desagües puede provocar que el agua termine ingresando a las viviendas o acumulándose en las calles.
Por eso, pidió mayor responsabilidad en la disposición de los residuos y consideró que la prevención de inundaciones requiere tanto de obras de infraestructura como de la colaboración de la comunidad.
Costa Norte: Aradas defendió la discusión del proyecto
En otro tramo de la entrevista, el titular del Concejo se refirió a la audiencia pública realizada la semana pasada por un proyecto de desarrollo inmobiliario en la ribera del río Negro, en el sector próximo al shopping denominado “Costa Norte”. La iniciativa recibió cuestionamientos de sectores de la oposición y abrió un debate sobre el impacto ambiental y la urbanización de esa zona.
Aradas defendió la posibilidad de discutir la propuesta y consideró que la ciudad necesita inversiones privadas para impulsar su desarrollo. No obstante, aclaró que el proyecto todavía no había ingresado formalmente al Concejo y que su tratamiento deberá atravesar distintas instancias técnicas y legislativas.
“Nosotros creemos que necesitamos discutir este emprendimiento, ver la situación del impacto ambiental que va a generar, ver qué es lo que proponen”, afirmó.
El funcionario remarcó que la audiencia pública no implica una aprobación automática de la iniciativa y que aún deben cumplirse los procedimientos correspondientes, incluidas las evaluaciones técnicas y el análisis en las comisiones del Concejo Municipal.
En defensa del desarrollo urbanístico, cuestionó además a dirigentes opositores que ahora expresan reparos sobre ese tipo de emprendimientos, pero que —según sostuvo— respaldaron durante gestiones anteriores proyectos en la misma zona, como el shopping Sarmiento, el barrio La Ribera y el hotel Howard Johnson.
“Las inversiones que no se realizan en Resistencia se van a realizar en otros lados, en otros lugares y en otras ciudades”, advirtió.
El debate ambiental y las restricciones urbanísticas
Aradas consideró que parte de las discusiones sobre nuevos emprendimientos está atravesada por la disputa política de cara a las elecciones de 2027. A su entender, esa dinámica dificulta la actualización de normas municipales y la búsqueda de acuerdos para avanzar con proyectos de inversión.
También cuestionó las restricciones que, según dijo, surgen de la Carta Orgánica y de los códigos de Ambiente, Planeamiento Urbano y Tránsito. Como ejemplo, mencionó las dificultades para adaptar la regulación del transporte privado a la aparición de nuevas aplicaciones.
En ese marco, insistió en que el proyecto de Costa Norte deberá cumplir con los requisitos exigidos por la normativa vigente y que el debate legislativo permitirá que tanto el oficialismo como la oposición propongan modificaciones.
