La ministra de Seguridad trasladó a 60 agentes que custodiaban escuelas y templos de la colectividad israelita justo cuando Irán dijo que Milei es el enemigo.
Monteoliva levantó la custodia de los establecimientos judíos y abrió un conflicto con la DAIA.
La ministra de Seguridad ordenó el traslado de 60 agentes del total de 80 que tenía la Policía Federal asignados a esa tarea, desde el momento en que se transfirió la fuerza a la Ciudad, que se quedó con otros 160 agentes para custodiar escuelas, templos y otros edificios de la comunidad israelita.
Monteoliva trasladó a los custodios con el pretexto de engrosar las filas del Departamento Federal de Investigaciones (DFI). El DFI es el “FBI argentino” que impulsó Patricia Bullrich, la antecesora de la actual ministra.
El timing de la ministra no podía ser peor: se da justo cuando Irán catalogó a Javier Milei como el enemigo y el mismo día en que se cumple el aniversario 34° del atentado en la embajada de Israel.
El Tehran Times, considerada la “voz de la República Islámica”, habló de una “línea roja imperdonable”. Milei ya había calificado a Irán como “enemigo” el año pasado y este martes volvió a mencionar despectivamente a los persas en el homenaje por el aniversario del atentado de 1992, que atribuyó al “cobarde ataque del terrorismo iraní”.
La DAIA encendió una luz de alarma tras anoticiarse de la decisión de Monteoliva, que derivó en una negociación con el gobierno que se mantiene en curso.
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