El desarrollador urbanístico Rubén Sinat analizó el presente del sector, marcado por el aumento de costos y la baja actividad, aunque destacó que hay buenas oportunidades en el mercado y mejores condiciones para invertir en el Chaco.
En un contexto económico desafiante, el mercado inmobiliario atraviesa una etapa de transición que combina dificultades con oportunidades. Así lo expresó el desarrollador urbanístico Rubén Sinat en diálogo con CIUDAD TV, al describir un escenario de cambios profundos en el sistema económico.
“Estamos pasando por un proceso muy difícil, pero los empresarios tenemos la necesidad de ser optimistas y generar condiciones para que quienes tienen excedentes puedan invertir”, sostuvo. En ese sentido, explicó que la baja actividad actual permite encontrar propiedades usadas a valores atractivos, aunque el costo de construcción aumentó significativamente.
Según detalló, los precios de reposición subieron cerca de un 120% en los últimos dos años, lo que genera una brecha entre el valor de lo usado y lo nuevo. “Hoy se consiguen muy buenas compras en inmuebles usados, mientras que lo nuevo cuesta más ubicar, aunque sigue siendo una oportunidad por su calidad y ubicación”, señaló.
En cuanto al financiamiento, destacó que existen opciones de pago en desarrollos en ejecución de hasta 36 meses, con la posibilidad de extender los plazos a futuro. Como ejemplo, mencionó el proyecto “Solar Belgrano”, donde se puede ingresar con una reserva inicial accesible y luego completar el pago en cuotas ajustadas.
Sinat también remarcó un cambio cultural en el manejo del dinero. “Con menor inflación, la plata ahorrada vale más. Ya no hay urgencia por gastarla y cada vez más personas optan por planificar y ahorrar”, indicó. En esa línea, advirtió que mantener dólares sin invertir implica pérdida de poder adquisitivo.
El desarrollador consideró que invertir en inmuebles para renta se volvió especialmente atractivo, dado que los alquileres mejoraron y la demanda habitacional sigue siendo alta. “En Argentina faltan aproximadamente 4 millones de viviendas y no hay tecnología que permita cubrir ese déficit en el corto plazo”, afirmó.
Respecto al acceso a la vivienda, señaló que el crédito hipotecario será clave para ampliar las posibilidades, aunque depende de variables macroeconómicas. Mientras tanto, recomendó comenzar con inversiones progresivas: “Hay que arrancar por algún lado, aunque sea con un terreno o un proyecto chico que pueda generar renta”.
En relación a las zonas más convenientes para invertir, subrayó la importancia de priorizar áreas con infraestructura consolidada. “Hay que densificar donde ya hay servicios como pavimento, cloacas y transporte, para evitar una ciudad extendida y con dificultades para sostener servicios”, explicó.
Sobre las nuevas tecnologías constructivas, destacó el avance del sistema steel frame, que permite mayor velocidad de obra, mejores estándares de calidad y previsibilidad en los costos, aunque requiere una inversión inicial más elevada.
Por último, se refirió a la posible desregulación del sector inmobiliario y relativizó su impacto. “El servicio del corredor ya es optativo en muchos aspectos. El profesional serio y capacitado no va a tener problemas, porque el asesoramiento sigue siendo necesario”, concluyó.
