El magistrado solicitó saber en qué estado se encuentra el organismo. En su juzgado se tramitan varias causas en los que se dispuso que en BNDG realice cotejos de ADN.
El juez federal de La Plata Ernesto Kreplak pidió informes para saber en qué estado se encuentra el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), el organismo encargado de realizar los análisis para encontrar a los bebés robados durante la última dictadura y cuya directora advirtió en los tribunales que, por el ajuste al que lo sometió Javier Milei, ya no podría seguir tomando muestras. Horas antes, el juez federal Alejo Ramos Padilla había dictado una medida cautelar interina intimando al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a garantizar el correcto funcionamiento del BNDG.
Kreplak le pidió a la directora técnica del BNDG, Mariana Herrera Piñero, que informe el estado de custodia y conservación de las muestras almacenadas en esa institución.
Según estimaciones de Abuelas de Plaza de Mayo, el BNDG conserva unas 32.000 muestras, en su mayoría vinculadas con crímenes de lesa humanidad. El archivo genético incluye tanto muestras de quienes buscan a niños y niñas robados durante los años del terrorismo de Estado como de personas que se acercaron con la sospecha de ser hijas o hijos de desaparecidos.
En el Juzgado Federal 3 de La Plata hay varios trámites en curso en los que se dispuso el cotejo de ADN. En ese sentido, Kreplak solicitó conocer el estado de esos procedimientos. Sobre todo, porque la directora técnica venía advirtiendo sobre demoras o imposibilidad de desplazarse para tomar muestras cuando la persona no puede acercarse hasta la sede del BNDG.
La intervención de Kreplak se produjo tras una presentación de la Unidad Especializada para Casos de Apropiación de Niños durante el Terrorismo de Estado (UFICANTE), que dirige el fiscal Pablo Parenti, y de la Unidad de Asistencia para Causas de Violaciones de Derechos Humanos de La Plata, integrada por el fiscal Gonzalo Miranda y los auxiliares fiscales Ana Oberlin y Juan Martín Nogueira.
La cautelar de Ramos Padilla
La situación se desencadenó el viernes de la semana pasada con una nota enviada por Herrera Piñero en la que advertía que ya no podría seguir tomando muestras biológicas. Tal como surge de la resolución firmada por Ramos Padilla, la directora del BNDG comenzó a alertar sobre la situación crítica de la institución el 18 de marzo. Con el paso de las semanas, el estado del organismo se fue deteriorando.
Ramos Padilla decidió dictar una medida cautelar interina, que solo puede adoptarse en “circunstancias graves y objetivamente inaplazables que lo justifiquen”. Esa resolución se encuentra vigente y rige para el BNDG en su totalidad.
En ese marco, Ramos Padilla intimó a Adorni a que, en cinco días, explique cuál es el interés público comprometido en el funcionamiento del BNDG, ya que el organismo está bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, al igual que la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. Será una buena oportunidad para que Adorni salga del agobio al que lo tiene sometido su situación patrimonial con gastos inmobiliarios y viajes que no logra explicar mientras las instituciones estatales dejan de funcionar por el ahogo presupuestario.
En idéntico plazo, el ministro Juan Bautista Mahiques deberá pronunciarse sobre la eventual responsabilidad del Estado nacional ante la posible afectación del servicio de justicia. En la cartera le habían dicho a este diario que estaban en tema y que estaban haciendo tratativas para que se incrementara el presupuesto.
“La eventual interrupción o limitación de las funciones periciales del BNDG podría comprometer seriamente la producción y preservación de prueba judicial esencial e irrepetible en procesos vinculados a delitos de lesa humanidad actualmente en trámite ante la jurisdicción federal, con eventual afectación de obligaciones internacionales asumidas por el Estado argentino y de la adecuada prestación del servicio de justicia”, advirtió el titular del Juzgado Federal 1 de La Plata.
El rol fundamental del Banco Nacional de Datos Genéticos
Ramos Padilla ponderó además el rol del BNDG como “organismo técnico esencial e irremplazable” para el esclarecimiento de crímenes de lesa humanidad —como las apropiaciones de niños y niñas durante el terrorismo de Estado— y como perito oficial. “Los peritajes allí producidos han constituido históricamente una herramienta central —y en numerosos casos, la única prueba científica idónea— para determinar el verdadero origen biológico de víctimas de apropiación y supresión de identidad, posibilitando la reconstrucción de vínculos familiares, el restablecimiento del derecho a la identidad y el avance de los procesos judiciales correspondientes”, señaló.
El BNDG es un organismo autárquico. Fue creado en 1987 por decisión del entonces presidente Raúl Alfonsín a partir de un pedido de Abuelas de Plaza de Mayo, que entendieron que la ciencia sería fundamental para reencontrarse con los nietos y nietas que los represores les habían arrebatado.
Las Abuelas les pidieron tanto a jueces como a integrantes del Congreso que exhortaran al Gobierno a mantener en funcionamiento el BNDG, que posibilitó la identificación de gran parte de los 140 nietos y nietas que restituyeron su identidad.
Página/12
