Catalina, inició su declaración como testigo este jueves pasadas las 10 de la mañana. Fue contundente al asegurar que la teoría de que Loan Peña murió por un siniestro vial, fue una mentira: “La criatura no murió en un accidente, le dije a Laudelina que no diga eso”, expresó sobre la controvertida denuncia que había hecho su hija ante la Justicia correntina cuando habían pasado 14 días de la desaparición del niño en junio de 2024.

Ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes, integrado por los jueces Fermín Ceroleni, Eduardo Belforte y Simón Bracco, la abuela de Loan declaró durante unos 40 minutos, con un tono bajo y pausado. Catalina confirmó que conocía a María Victoria Caillava, una de las imputadas con quien, dijo, mantenía una relación laboral: “Ella era mi conexión con productores para el campo”.

Al reconstruir la jornada del almuerzo, la mujer recordó que en un momento Caillava le comentó que “se había perdido una criatura”, aunque sin precisar de quién se trataba. Según su relato, Caillava luego se retiró con rapidez para acompañar a su pareja, Carlos Pérez, a ver un partido de fútbol, y más tarde regresó al lugar. Este testimonio es similar al que se volcó durante la instrucción de la causa.

Uno de los tramos más relevantes de su declaración tuvo que ver con quién convocó a los presentes aquel día. Catalina sostuvo que ella solo había llamado a su hija, Laudelina Peña, para que la ayudara con la comida en el paraje San Antonio, y que fue Antonio Benítez, la pareja de Laudelina, quien después invitó al resto de los asistentes: Daniel Ramírez, Mónica Millapi, Carlos Pérez y María Victoria Caillava. La versión ubica a Benítez, y no a su hija, como quien amplió la convocatoria al almuerzo que terminó siendo el escenario previo a la desaparición del nene.

Por su avanzada edad y problemas auditivos que arrastra, la abuela de Loan tuvo que ser asistida por una persona de la Secretaría del tribunal, que se sentó a su lado para repetirle en voz alta las preguntas de la fiscalía, de los jueces y de las defensas.

Otras declaraciones

Después de Catalina declaró Camila Ayelén Núñez, pareja de Diego “Huevo” Peña, primo de Loan. Al comienzo de su testimonio dijo que veía al chico “con poca frecuencia”, casi siempre cuando acompañaba a su pareja en visitas a la familia. Camila relató que Catalina la había invitado días antes al almuerzo, organizado por una promesa a San Antonio, y reconstruyó el momento en que Benítez fue a buscar naranjas y Daniel “Fierrito” Ramírez decidió encaminarse hacia el naranjal, seguido por Laudelina Peña y Mónica Millapi.

La testigo aseguró que no escuchó a ningún adulto llamar a los chicos, y que fue uno de los niños quien dijo “Se va mi papá”, en referencia a Ramírez, lo que motivó que todos salieran detrás de él. También confirmó que fue ella quien tomó, en la tranquera y antes de llegar al naranjal, una fotografía en la que aparecen Loan, otros chicos, Laudelina y Millapi. Según contó, regresó después a la casa de Catalina y nunca llegó hasta el naranjal.

La declaración de Camila se interrumpió cuando la defensa cuestionó una de sus respuestas por considerar que difería de un testimonio anterior. A pedido del abogado Enzo Di Tella se revisó el acta y se solicitó la exhibición del registro audiovisual correspondiente. En medio de ese planteo, la testigo se quebró en llanto y el tribunal debió disponer un cuarto intermedio para asistirla.

La audiencia tuvo, además, un episodio de tensión médica: Benítez, esposo de Laudelina Peña e imputado principal en la causa por sustracción y ocultamiento del menor, sufrió una descompensación mientras se desarrollaba la audiencia. El hombre, presente en la sala junto a su abogado defensor, debió ser asistido: al tomarle la presión arterial le detectaron un registro de 18 de máxima, por lo que se decidió medicarlo.

El episodio derivó en un breve cuarto intermedio de diez minutos antes de continuar con el debate. La defensa de Camila Núñez había solicitado previamente que Benítez estuviera presente durante esa declaración, porque conoce a los testigos y los hechos investigados, por lo que su malestar se produjo en un momento de particular exposición para el acusado dentro de la sala.

La jornada terminó con la declaración de Macarena Peña, hija de Laudelina y Benítez y prima de Loan, que tenía un peso particular: fue ella quien tomó la última fotografía conocida del nene con vida.

Ante el tribunal explicó que sacó la imagen porque Loan golpeaba los cubiertos antes de comer, un detalle que hasta ahora no figuraba en el expediente y que apunta a despejar las dudas que distintas partes – incluido su tío José Peña, que llegó a preguntar públicamente “por qué sacó la foto”- habían planteado sobre ese instante. Junto a Macarena declararon también Ceferina Noguera y Alberto Sebastián Noguera, tíos maternos del menor, con lo que el Tribunal Oral Federal cerró la semana de testimonios directos del círculo familiar más cercano a Loan.

La séptima audiencia llegó al cierre de una semana marcada por el testimonio de casi toda la familia.

Con las declaraciones de este jueves, el tribunal buscó cerrar la reconstrucción de las horas previas y posteriores a la desaparición antes de avanzar hacia la siguiente etapa del debate, en el que son juzgadas 17 personas: siete por la presunta sustracción y ocultamiento del niño —Laudelina Peña, Antonio Benítez, Walter Maciel, María Victoria Caillava, Carlos Pérez, Mónica Millapi y Daniel Ramírez— y otras diez por supuestas maniobras para entorpecer la investigación.

La Nación

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