En diálogo con CIUDAD TV, el presidente del Concejo Municipal de Resistencia, Alejandro Aradas, aseguró que el Presupuesto 2027 debe prever específicamente el impacto que tendrá el fenómeno de “El Niño” en la capital chaqueña. Además, realizó un pormenorizado análisis sobre las obras que se están ejecutando y sobre las zonas que podrían tener mayores complicaciones.

Aradas explicó que el proyecto está siendo elaborado por el Ejecutivo municipal, con una ronda de consultas a las cámaras comerciales tanto en la discusión presupuestaria como en la impositiva y tributaria. “Me parece que tiene que ser así, en constante diálogo con los representantes de los distintos rubros comerciales, y me parece que eso está bueno porque hace también afianzar los vínculos entre el municipio y los distintos sectores”, sostuvo.

El concejal reconoció que la discusión presupuestaria suele ser compleja y que la oposición plantea su propia mirada, aunque confió en lograr un acuerdo amplio: “Esperemos que este año lo podamos también aprobar los 11 concejales”. Según Aradas, la gestión municipal iniciada en 2023 viene mostrando resultados visibles que se traducen en un aumento de contribuyentes: “Hemos crecido muchísimo en materia de contribuyentes que antes no tributaban y ahora sí cumplen con el municipio porque recuperamos la confianza”. El plazo límite para la presentación de los proyectos de ordenanza de presupuesto y de la normativa impositiva y tributaria vence el 31 de octubre.

El fenómeno de El Niño, un factor determinante

Consultado sobre la incidencia del fenómeno climático en la planificación 2027, Aradas fue categórico: “Se prevé que El Niño va a tener sus puntos más complicados en marzo y abril del año que viene”. Detalló que, si bien el municipio ya declaró una emergencia hídrica que habilita el uso de partidas del presupuesto 2026, el de 2027 deberá incorporar las herramientas administrativas necesarias para afrontar los trabajos de limpieza de desagües, compra de bombas y alquiler de maquinaria para la limpieza de canales.

Frente a la controversia sobre si conviene declarar la emergencia de manera anticipada o esperar a que el fenómeno se manifieste, el edil remarcó que los fondos presupuestados tienen un destino específico que no puede desviarse: “Los fondos que se aprueban en el presupuesto ya tienen un destino determinado, y si el presupuesto dice que es para alquiler de maquinaria, para limpieza de canales, tiene que ser para eso, no es que se puede desviar o distribuir para otra cosa”.

Aradas advirtió que la geografía de Resistencia —atravesada por ríos y canales— agrava el panorama: “Vamos a tener una situación compleja y bastante difícil, si no se mantienen limpios va a ser muy difícil el escurrimiento del agua, porque aparte todo va hacia el Paraná”. Citó además el nivel del río como un dato de alerta: “El Paraná hoy estaba 4,35, si no me equivoco, ya es un número que complica, sobre todo los que viven en las zonas de ribera”.

Protocolos de evacuación y memoria de 1998

El funcionario confirmó que participó de una convocatoria del gobierno provincial donde se especificó el protocolo a seguir ante un escenario complejo, con centros de evacuación previstos y un esquema de asistencia tanto para evacuados como para los barrios con distintos niveles de gravedad. En ese marco, recordó la inundación de 1998: “Teníamos los centros de evacuados donde se habían realizado todo un protocolo de asistencia y también a las familias para la vuelta a casa, que fue bastante difícil también”.

Sobre la proyección temporal del fenómeno, indicó que los especialistas anticipan picos de lluvia en marzo y abril, aunque aclaró que no se trata de una situación de inundación continua: “No es que vamos a estar inundados de acá hasta marzo, sino que va a haber periodos donde va a haber importantes lluvias”. Explicó que, al cerrarse la comunicación con el río Paraná por las defensas definitivas, el agua de lluvia acumulada dentro del área protegida deberá ser bombeada hacia el otro lado.

Las zonas más vulnerables

Aradas señaló que, más allá de los mapas de cotas que elabora el municipio, quienes conocen la ciudad ya identifican los sectores más expuestos. Mencionó especialmente al exCampo de Tiro, una zona urbanizada sin desagües adecuados: “Recién ahora se están, hace 4 o 5 meses, trabajando en los distintos esquemas de desagües para que pueda no sufrir las consecuencias de El Niño o mitigar un poco el impacto”.

También se refirió a la zona norte, en particular a Villa Río Negro, de la que es oriundo: “En el 98 teníamos un metro y medio de agua dentro de nuestras casas”. Precisó que no toda la zona es igualmente vulnerable, sino principalmente el sector ubicado del otro lado de la defensa definitiva, donde la ausencia de inundaciones en los últimos años llevó a un avance urbano sobre esa área.

El concejal detalló las obras en curso sobre desagües troncales y barriales —entre ellos el canal de la 16, el trabajo sobre Colectora Norte y el canal que conecta la avenida Chaco con barrio La Rubita— y remarcó que la responsabilidad ciudadana también es determinante: “Este último fin de semana uno de los desagües que tiene el canal, que desemboca en el canal, estaba lleno de botellas y residuos de basura que van a impedir seguramente el escurrimiento de las aguas”.

Sobre la zona de Ribera, indicó que se trabaja en la profundización de canales y en la limpieza de lagunas, además de frenar el avance de construcciones ilegales sobre esos espejos de agua, a los que definió como “el primer paragolpe que absorbe y contiene el agua” en una ciudad.

Trabajo articulado con el área metropolitana

Consultado sobre la coordinación con los municipios vecinos, Aradas sostuvo que Resistencia mantiene reuniones conjuntas con el Gran Resistencia y remarcó la necesidad de una planificación común: “Si el municipio de Resistencia solamente trabajara en mantener lo que es los límites del municipio, me parece que es ilógico, y que lo que pasa en Barranqueras va a repercutir también en Resistencia”. Citó como ejemplo el trabajo sobre el Riacho Arazá —que vincula a ambas localidades— y el próximo alteo de la avenida España, límite entre Barranqueras y Resistencia en la zona sur.

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