En este contexto, “la Argentina se verá obligada a pagar durante muchos años y es importante que se sepa qué implica esto para las empresas, para los trabajadores y en general para toda la sociedad” precisan en el entorno presidencial. Agregan que “forma parte la transparencia con que tomamos las decisiones”.
Precisamente, la adecuada comunicación es estos acuerdos es un aspecto importante, según surge, de las conclusiones de la revisión que la auditoría interna del FMI acaba de realizar sobre el préstamo stand by récord – por 57.000 millones de dólares – que concedió a la anterior administración.
Tanto el Fondo como el Gobierno argentino coinciden en que es importante que haya un debate y que se logren “amplios consensos” sobre el programa que finalmente se acuerde. “Es una discusión que debe dar toda la sociedad, no sólo las dirigencias políticas” afirman en la Casa Rosada.
Tras el receso de fin de año que se toma el staff del Fondo, la expectativa que se reanuden las negociaciones a mediados del mes.
“Argentina está lista para acordar con el FMI, pero faltan consensos internacionales para avanzar”, señaló el pasado 29 de diciembre el ministro Guzmán a un diario español.
En momentos en que las reservas netas en poder del Banco Central son “muy bajas” según estimaciones de las consultoras privadas (entre 2.500 y 4.000 millones de dólares), el gobierno debe lograr un acuerdo con el Fondo antes de fines de marzo para no correr el riesgo de caer en atrasos en sus pagos. Cabe recordar que en ese mes el país debe hacer frente a vencimientos por 2.873 millones de dólares.