El secretario Adjunto de la Asociación Bancaria, Jorge Díaz, ratificó la medida dispuesta en el orden nacional para el próximo 28 de abril, un paro definido luego de la reunión mantenida el martes en la órbita del Ministerio de Trabajado de la Nación, en la que no pudieron arribar a un acuerdo, según manifestó, “por la intransigencia de las patronales bancarias que hicieron una oferta muy exigua y lejana a lo que pretende La Bancaria”.
Remarcó que el gremio pide un aumento salarial del orden del 60% para 2022, “manteniendo cláusulas de revisión de acuerdo al índice de inflación”.
“No es novedoso porque suelen tener esta actitud en las negociaciones bancarias. Los que más ganan son a los que justamente más les cuesta soltar la plata, sin tener en cuenta que el motor que los hace ganar tanto dinero, como en este caso, es el aporte de su personal que mueve la actividad de los bancos y permite que se produzcan rentas considerables. Es uno de los sectores que no tuvo dificultades, ni en épocas de pandemia ni ahora. No hay motivo para que no puedan acordar esta cifra”, aseguró en declaraciones para CIUDAD TV.
Comentó que el plazo establecido para el paro de 24 horas, “se tomó en función de los cronogramas de pago, fundamentalmente. Para que en cada banco se pueda cumplir sobre todo con el pago de jubilados y gente que hoy está muy perjudicada por el avance de la inflación y el día que tiene que cobrar es necesario que el servicio esté disponible en toda su dimensión; tanto en medios digitales como en el físico”.
“Veremos que reacción provoca en las patronales. Tienen una posibilidad de arreglar y evitar futuros conflictos, de lo contrario, se recrudecerán las medidas”, aseguró.
