El diputado justicialista, Nicolás Slimel, visitó los estudios de CIUDAD TV en la Bienal de las Esculturas y se refirió allí al conflicto por la toma de tierras en El Espinillo, tras la conferencia de prensa que brindaron junto a delegados de la UOCRA y de las tres Cámaras empresariales de la construcción. “Pasaron varias cuestiones, la primera tiene que ver con la toma de poco más de 30 viviendas en El Espinillo. Estas obras son muy importantes para la comunidad y es un esfuerzo muy grande del Gobierno provincial para que se puedan llevar adelante y no cortar la cadena de pagos. Lamentablemente ocurrió esto de la toma y no solo fue la usurpación porque también hubo robos. Hoy están siendo custodiadas por esos más de 40 trabajadores que permanecen en el lugar tratando de esperar respuestas de la Justicia y sin poder conseguirlo”, recalcó el legislador.
Remarcó que la preocupación también pasa porque al detener el desarrollo de esas obras también se produce el corte en la cadena de pagos. “Lógicamente, el empresario no puede seguir desarrollando su actividad por lo que tiene que cortar la cadena de sueldos a más de 40 familias que quedan sin su ingreso, sin poder llegar a fin de mes. Por eso también hay un acompañamiento gremial y político para ver cómo podemos solucionar”, aseguró.
“Acá hay una sola responsabilidad y hay una denuncia de un empresario de la construcción que la hizo como los trabajadores. Y hoy es el fiscal de Garantías que tiene que tomar las medidas necesarias para tratar de buscar por vía del diálogo la solución de esto y su desalojo”, sostuvo.
“No podemos permitir que pasen tres o cuatro meses y estas obras se paralicen y queden 40 familias en la calle por culpa de la falta de celeridad del proceso de desalojo para que estas personas se puedan retirar. Esto tiene tintes políticos. No hay que mezclar la cuestión de la necesidad con el hecho puntual de una parte de la dirigencia política que no está cumpliendo ni respetando los acuerdos que se hicieron”, sostuvo y recordó que el miércoles se firmó un acuerdo para que se retiren. “Se retiraron del lugar y a las pocas horas volvieron más de 100 personas, se incorporaron en todas las viviendas y tomaron posesión absolutamente de todo. En este momento particular hay que tener mucho cuidado”, aseguró.
