“Los corredores, que somos intermediarios entre la oferta y la demanda, el locatario y el propietario, estamos en condiciones de afirmar que ambas partes se sienten perjudicadas por igual. La Ley no ha cumplido con los objetivos buscados. Hay una sensación generalizada de incertidumbre, de falta de clima para establecer valores, condiciones”, aseguró Sironi.
Habló de puntos hasta “conflictivos en la ley” y afirmó que, si bien ya había sido diagnosticado esto por sectores dedicados a esto, se requiere “abordar el tema con responsabilidad, con un diagnóstico certero y resolver este problema de la gente. Sin dudas, la vivienda es importante”.
Comentó que la Federación Inmobiliaria de la República Argentina junto a la Cámara Inmobiliaria Argentina y a la Cámara de Desarrolladores Urbanos son quienes impulsan el proyecto de modificación de la ley, de dos de sus artículos. El primer punto es modificar nuevamente el plazo de actualización de contratos, volver a los dos años, “porque son demasiados prolongados en el tiempo para fijar condiciones”. El otro punto tiene que ver con el incremento, “que actualmente se puede actualizar una vez al año” y que piden por un periodo más corto, cuatrimestral, por ejemplo, “para que ambas partes se sientan en mejores condiciones. Una, para que vaya acompañando su sueldo y que no sea un incremento tan abrupto. Y la otra, para que el valor de su alquiler no quede tan desfasado”.
Recordó que para agosto, se prevé un índice cercano al 109%. “Es todo junto y el inquilino se entera a 14 días con la actual reglamentación”, explicó. “Es interesante ver como, por ejemplo, en las relaciones comerciales, en los contratos comerciales donde hay libertad de partes para acordar el método y el plazo de ajuste, los incrementos han sido mucho menores que los de viviendas. Entonces, volver a un plazo de dos años y mantener el índice de contratos de locación que funciona bien porque refleja la realidad de la economía del país pero aplicarlo más cuotificado a lo largo del año”, indicó.
Consultado por el crecimiento de alquileres temporarios, comentó que en el interior del país es bastante diferente a lo que ocurre en las grandes urbes. “El fenómeno del alquiler temporario no es algo que aqueje al interior del país. Es una herramienta moderna y que los tiempos modernos requieren a veces de estas herramientas. Hay cosas que se pueden mejorar. Pero sí es muy palpable la falta de oferta locativa. Hay una demanda creciente, generalizada y una oferta estancada e incluso retraída”.
“Tenemos que lograr mejores condiciones para que la parte pública y también privada inviertan en incrementar la oferta, en viviendas, en inmuebles, para volcar al mercado locativo. Y generar mejores condiciones”, manifestó.
