En declaraciones a CIUDAD TV, la secretaria general de CODIUNNE, Marisú Liwski, convocó a las familias del Nordeste a sumarse a la movilización, que se realizará simultáneamente en Resistencia y Corrientes. Será en coordinación con la UTN.
A más de 200 días del incumplimiento de la ley de financiamiento universitario, la Universidad Nacional del Nordeste vuelve a las calles. María Susana Liwski, secretaria general de CODIUNNE, confirmó en CIUDAD TV que la movilización se realizará de manera simultánea en Resistencia y en Corrientes, con concentraciones fijadas para la tarde.
“Esta marcha surge porque vamos más de 200 días que el gobierno no cumple con la ley de financiamiento universitario, entonces el reclamo que se está haciendo en las calles es para que el gobierno de una vez por todas tenga la decisión política de seguir financiando las universidades, en su presupuesto, en el salario de sus trabajadores y trabajadoras, y en las becas estudiantiles que siguen congeladas hace más de dos años y medio”, señaló la dirigente gremial de los docentes universitarios.
Quienes marchen en Resistencia deben concentrarse a las 17:30 en el Campus de la UNNE, sobre avenida Las Heras casi avenida Castelli. En Corrientes, el punto de encuentro será el Museo de Ciencias Naturales, en la avenida Costanera casi Don Bosco. Liwski explicó que la decisión de organizar dos actos obedece a la propia identidad de la universidad: “La particularidad que tiene la Universidad Nacional del Nordeste es que tenemos dos orillas, y cada ciudadano, cada integrante de la universidad, quiere marchar en su lugar.”
Una ley que el Ejecutivo se niega a aplicar
La dirigente repasó la historia de resistencia que rodea a la norma. En 2024, el primer proyecto fue vetado por el Poder Ejecutivo. Al año siguiente, una nueva ley fue aprobada por amplia mayoría parlamentaria y el gobierno intentó vetarla otra vez, sin éxito. Luego vino la suspensión de su aplicación, que tampoco resistió el escrutinio judicial: existe una medida cautelar que ordena su cumplimiento, pero el Ejecutivo también la desconoce. “Estamos hablando del desconocimiento de los resortes republicanos de gobierno —advirtió Liwski—, porque otros poderes del Estado te están diciendo que esto está vigente, que hay que aplicar, y no lo hacés. Eso genera una responsabilidad, y no sólo una responsabilidad política.”
La ley en disputa no es un simple ajuste presupuestario. Liwski destacó su carácter inédito en el sistema universitario argentino: “Tener una ley de financiamiento específica es inédito, porque siempre dependimos de la ley de leyes, que es la ley de presupuesto. Ahora tenemos una ley que habla de un presupuesto para el funcionamiento de las universidades, para becas de investigación, extensión y docencia, pero a la vez también habla de la constitución de paritarias salariales para ajustar el salario al índice de inflación de estos últimos años”.
Becas congeladas y salarios en crisis
Uno de los puntos que Liwski subrayó con mayor énfasis fue la situación de las becas estudiantiles. “No es menor —dijo—: están congeladas y no llegan a 35.000 pesos para estudiantes que estudian dentro de la universidad. Y ustedes saben todo lo que implica estudiar: transporte, comida, para los que son del interior, alquileres, traslados. Esto es un presupuesto para familias enteras”. La dirigente puso en valor la particularidad del perfil estudiantil de la UNNE: “Estamos hablando de familias que tienen primera generación de universitarios. Familias enteras que esperan años que sus hijos vayan por primera vez a la universidad”.
Respecto de los docentes y trabajadores no docentes, la situación no es menos crítica. “Hay trabajadores que necesitan recomponer su salario, que hay una ley que así lo dice, y lo que hacen es resignar inversiones en su propia formación y salir a buscar, en detrimento de su espacio de ocio, de recreación, de descanso, otros trabajos para llegar a fin de mes”.
El sistema científico, también en riesgo
Liwski amplió el diagnóstico más allá de las aulas. El desfinanciamiento, advirtió, no afecta únicamente a la UNNE sino al conjunto del sistema científico nacional. “Las agencias nacionales también se están viendo afectadas: la investigación que genera soberanía en un país, tanto en el CONICET como en el Sistema Meteorológico Nacional, el INTI, el INTA. Realmente es una picardía lo que costó construir este sistema y lo que va a costar después reconstruir, si no se frena a tiempo esta destrucción que está habiendo”.
El llamado al gobierno fue directo: “Dentro de sus prioridades ya ponga a la educación y a la universidad pública. Ya es hora, y ese es el reclamo que estamos haciendo”.
Una marcha pacífica, abierta a todos los sectores
Liwski aclaró que la movilización, al igual que las anteriores, será pacífica. La organización ya está en contacto con los ministerios de seguridad de Chaco y Corrientes y con las intendencias de ambas ciudades. La convocatoria apunta especialmente a las familias: “A las mamás, a los papás, a los abuelos, a los tíos que tienen sus familiares dentro de la universidad, pero que a la vez tienen la expectativa de que sus hijos e hijas en algún momento vengan a la universidad. Estamos esperándolos, porque estamos luchando por ellos”.
“Ambas universidades (la UNNE y la UTN) estamos en coordinación, vamos a marchar juntas de nuevo”, confirmó la dirigente, quien resumió el espíritu de la jornada con una frase sencilla: “Estamos diciéndole al presidente que cumpla la ley. Nada más. Es eso lo que estamos pidiendo”.
