La Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), que agrupa a los movimientos sociales más importantes del país, convocó a una nueva jornada nacional de protesta para este jueves. La actividad, que incluye cortes de accesos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), lleva la consigna de un aumento del salario social complementario.
De acuerdo a lo que supo Agencia Noticias Argentinas, la manifestación será de carácter federal ya que en cada provincia habrá movilizaciones pidiendo que el salario social complementario tenga un incremento. En el AMBA, existirá una concentración en el Puente Pueyrredón, que une el partido bonaerense de Avellaneda con el barrio porteño de Barracas.
“Porque los derechos los conquistamos y defendemos en las calles es que este 7 de mayo fortalecemos el plan de lucha para defender en la calle el pago del complemento salarial de los más de 900.000 trabajadores de la economía popular que logramos que lo cobren producto de la lucha popular en todo el país, este 7 defendemos lo conquistado y vamos por la paritaria del sector a exigir una actualización de los $78.000 de manera urgente”, le dijo Johana Duarte, secretaria gremial de UTEP a este medio en la previa de la jornada.
El alza de la remuneración que el conglomerado de agrupaciones sociales reclama fue quitada por el Gobierno quito el 9 de abril pasado. Pero el colectivo recurrió a la Justicia Federal. La estrategia fue positiva porque logró que dicte una cautelar que obligó a la administración Javier Milei a mantener el programa “Volver al Trabajo”, que consagraba la retribución.
Este miércoles, se hizo efectivo el cobro de los haberes correspondientes al mes de mayo. Desde la organización reafirman el plan de lucha exigiendo la restitución definitiva y la actualización del ingreso.
“Acatando este límite legal y ante la incesante presión popular, el Gobierno tuvo que retroceder y en el día de hoy cientos de miles de trabajadores finalmente cobraron los haberes del VAT correspondientes al mes de mayo”, precisó la unión a través de un comunicado en el que anunció sus próximos pasos.
Y ratificó que si bien celebra este freno “al desguace social y el triunfo de haber torcido el brazo de la política de ajuste”, advierten que el estado de alerta y movilización se mantiene intacto.
“El intento original del Gobierno Nacional de ejecutar la eliminación definitiva del programa, bajo la falsa promesa de una reconversión laboral, amenazaba con empujar a la indigencia a casi un millón de trabajadores y trabajadoras, provocando un colapso en las economías regionales”, señaló en el texto.
NA
